jueves, 25 de julio de 2013

Día 9: Los superhéroes guarretes (I)


Por fin todos los acampados nos volvemos a reunir en el Campamento tras dos días en los que hemos despegado los pies del suelo de la campa y hemos salido a conocer los picos.

Muchos monitores nos han dicho que pocas veces han disfrutado tanto de las Supervivencias y nosotros pensamos lo mismo, pero ya toca volver a la realidad del Campamento en la que tampoco se está nada mal.

Hoy para recuperar un poco el estado físico hemos tenido un día bastante tranquilo los de Tropa, mientras, los Lobatos hemos disfrutado de dos de las actividades que más nos gustan, la Gymkhana Acuática y la Gymkhana Guarra, que consisten en mojarse, primero, y ensuciarse después.

Por la tarde, además de la Gymkhana Guarra estuvimos haciendo experticias y los de Tropa fuimos a la piscina y estuvimos haciendo un taller con fieltro para hacer insignias de superhéroes. 

Ya a la noche, los Lobatos hemos disfrutado de un juego que han hecho los Pioneros y los de Tropa hemos visto una película que trataba sobre unos Scouts que fueron de Supervivencia y se perdieron en la sierra, lo que nos ha demostrado que la montaña tiene sus peligros y que hemos de estar orgullosos de haber sido capaces de haber hecho una supervivencia sin problemas.

Por tanto, hemos dado ya otro pasito en este campamento y cada vez nos queda menos para volver a casa, algunos con más ganas y otros con menos. Pero de lo que estamos seguros es que estamos viviendo muchos momentos que se nos están quedando grabados en la retina  y de que además de divertirnos, también estamos aprendiendo muchas cosas que no se aprenden durante el curso y que probablemente nos sirvan en el futuro.

miércoles, 24 de julio de 2013

Días 7 y 8: Superhéroe, ya soy un Superhéroe


A falta de cinco días para dar por terminado el Campamento podemos concluir que todos y cada uno de los acampados somos ya unos superhéroes.

Tanto Lobatos como Troperos hemos demostrado que somos un portento ya que hemos coronado sin ningún tipo de problema Cueva Valiente, un pico de más de 1.900 metros de altura.

El lunes salimos los Lobatos y pese al miedo a la subida fuimos capaces de llegar a la hora de comer al punto donde comenzaba la ascensión, ahí recargamos bien las pilas, cogimos fuerzas y descansamos bien para comenzar la temida subida.
Mientras, los de Tropa estábamos colocando toda lo mochila y es que los monitores, un poco pesados, han querido ser previsores para que no se nos olvide nada, además, para poder salir pronto por la mañana y, así, evitar las horas de calor andando.

Cuando ya habíamos acabado de recoger las mochilas, Carlos Mulas, con sus prismáticos, nos avisó de que los Lobatos acababan de coronar la cima, algo que hizo motivarnos de cara a mañana. Por otro lado, los Lobatos teníamos un cruce de sensaciones entre cansancio, emoción y sorpresa al descubrir las vistas que nos rodeaban, de hecho, muchos de nosotros no habíamos estado tan cerca del cielo en nuestra vida.

Tras disfrutar un rato en la cumbre tuvimos que bajar para poder colocar los sacos antes de que anocheciera. Los que nunca habíamos hecho marchas así, creíamos que era más fácil bajar que subir, sin embargo, un par de resbalones nos hicieron cambiar de opinión y que estuviéramos con mil ojos en el suelo.

Cuando llegamos de nuevo al pie del pico nos pusimos a buscar un buen sitio para dormir y  justo en ese momento llegó Carlos con la cena, que era igual que la de Tropa. Precisamente, los Troperos por la noche hicimos un juego corto y vimos un vídeo motivador de cara a la Supervivencia.


Para ese momento los Lobatos ya estábamos durmiendo y descansando para poder volver al Campamento por la misma ruta. 

A la mañana siguiente mientras unos volvíamos otros íbamos rumbo a Cueva Valiente, eso sí, en una ruta más exigente, de hecho, de los Pioneros solo se atrevió a acompañarnos uno, ya que el resto estaban con Lobatos. 

Nuestra ruta estaba formada por cuatro picos: el Alto del León, el Cerro Piñonero, Cabeza Líjar y, por último, la deseada Cueva Valiente.

Poco a poco fuimos subiéndolos y para la hora de comer ya habíamos pasado por el Alto del León, el Cerro Pìñonero, Cabeza Líjar y ya estábamos a pies de Cueva Valiente, en estos momentos los Lobatos estábamos poniéndonos limpitos en el Campamento y tras la comida nos relajamos dándonos un largo chapuzón.

Los Troperos estuvimos descansando para subir Cueva Valiente y, desde luego, tras la subida, todos corroboramos lo que nos dijeron los monitores durante todo el camino, la Supervivencia no es un castigo, las vistas merecen la pena y el que algo quiere, algo le cuesta.

Cuando, Tropa estábamos en plena ascensión, los Lobatos estaban tranquilamente haciendo unos talleres de máscaras de superhéroes. 

Hemos de reconocer que todos estábamos muy cansados y por eso nos dormimos bastante pronto, eso sí, los Lobatos vimos Rompe Ralph antes de acostarnos.

Ya por la mañana, Tropa volvimos por la ruta de Lobatos, más cortita para llegar tranquilamente a la Campa, lugar que cuando llegamos, para nuestra sorpesa, estaba totalmente vacío, pero en realidad era una sorpresa de los Lobatos, que nos esperaron en el Anfiteatro para ovacionarnos, incluso, alguno se puso hasta rojo.

Por tanto, pocas pegas podemos poner a estos dos días en los que hemos descubierto valores como la superación, el esfuerzo o la empatía. Además, hemos descubierto nuevos aspectos de la naturaleza y lo que es la satisfacción de conseguir un reto complicado.

lunes, 22 de julio de 2013

Día 6: Gracias

En lo que llevamos de Campamento todos los días se ha hecho un resumen en el que os explicamos el qué hemos hecho, pero hacerlo hoy sería una mezcla entre error y temeridad ya que es un día en el que se han juntado muchas personas y muchas historias, por lo que bastantes cosas que podríamos poner aquí, considerándolas importantes, probablemente, a algunos de los que habéis venido no os parecerán relevante.

Así que esta entrada tan solo es para daros las gracias. Estamos muy contentos de poder vivir un día así, tanto acampados como monitores, y queremos que sepáis que vosotros también sois partícipes del Campamento y del Grupo Scout Horizonte.

Vuestra es la culpa de haber vivido un día como hoy, de sus buenos momentos, de la Feria, de la comida, de la Eucaristía y de todo lo sucedido a lo largo de la jornada.

Esperamos que todos los que habéis venido os hayáis dado cuenta, pese a algún lloro, de que estamos bien y que aunque os echamos mucho de menos tenemos fuerzas y ganas de seguir disfrutando de este Campamento.

Además, cuando os habéis ido, los monitores nos espabilaron rápidamente y nos pusimos a hacer deportes y nos lo pasamos bastante bien, por lo que no pasamos malos ratos.

Ya en la noche nos separamos por ramas y los lobatos jugamos a las bolsas, un juego que consiste en saber de qué equipo es cada niño, enfocando con la linterna una bolsa que llevábamos todos y que indicaba el nombre del grupo.

Mientras, los de Tropa jugamos al mítico Rommel y Montgomery, juego de guerrillas y de estrategia en el que estableciendo un orden de tiro han de eliminar a la bandera del equipo rival

Pese a que hemos disfrutado como enanos los juegos, estos han sido algo secundario en el día de hoy y seguramente nos quedaremos con los pequeños momentos vividos con vosotros. Además, también queremos deciros que todos los niños que no hemos recibido visita también hemos estado gozando de grandes ratos ya que hemos estado con nuestros amigos y hemos comido muchas cosas ricas.

Así que, poco más podemos hacer que daros las gracias por los buenos momentos vividos en el Campamento, por poder compartirlos con vosotros y por tener la seguridad de que tendremos muchos más así.

domingo, 21 de julio de 2013

Día 5: Y la noche se hizo día

Siempre nos han dicho los profes de mates que el orden de los factores no altera el producto y, la verdad es que hasta el momento hemos coincidido todos en que era correcto, pero hoy hemos vivido la excepción que confirma la regla.

Es verdad, que en un principio no entendíamos qué pasaba a los monitores porque nos despertaron dándonos las buenas noches y cantamos el Aleluya, canción que siempre interpretamos antes de ir al saco de dormir. Además, en vez de desayunar fuimos a cenar, aunque la verdad es que el pan que comimos se parecía mucho más a un desayuno.

Después, al ir el día al revés del orden lógico, nos libramos de pasar revista y fuimos directamente a hacer el juego de la noche que se parecía al escondite, pero al contrario y que encima nos hicieron llevar linterna, pese al sol que había.

Al final, poco a poco, nos fuimos enterando de este cambio de orden y por eso no nos extrañamos cuando los monitores nos llamaron a merendar por la mañana, justo antes de la ducha.

Curiosamente, el único punto que ha coincidido con cualquier otro día ha sido la comida ya que se encuentra al ecuador de la jornada y, además, no estábamos dispuestos a renunciar a los macarrones que nos esperaban desde el comedor.

Pero no creáis que todo el día ha sido eso, también nos hemos acordado de vosotros y hemos estado ensayando cantos para que mañana nos veáis cantando como un auténtico coro profesional.

Después estuvimos en la piscina y ya notamos que estaba algo más calentita el agua que otros días, pero más de uno y más de dos acabaron tiritando por no  querer salir de la piscina.

Ya, por último, antes de desayunar hicimos deportes, pero tampoco eran normales. Imaginad jugar al fútbol con las manos e intentando no meter gol, al baloncesto con los pies, al volleyball con los pies atados o al baseball con la pierna izquierda. Una locura, la verdad, pero al final nos lo pasamos bomba y fuimos muy competitivos.

Cuando empezaba a anochecer fuimos a comer y justo después hicimos una gymkhana, pero al revés, los monitores eran los que se movían de prueba en prueba y nosotros estábamos fijos en un sitio. Por ejemplo, hicimos el juego de la silla, pero intentando no sentarse, un juego de presentación, pero presentando al de al lado y diciendo que le gusta algo que odie... Nos hemos divertido mucho y ha sido muy gracioso ver a monitores como acampados.

Ya, al final del día marchamos al anfiteatro para hacer el gran grupo, en el que Álvaro nos comentó el valor del día, que no era ni más ni menos que la creatividad e iniciativa, algo que está totalmente relacionado con hoy.

Por último, cantamos los himnos del Campamento y nos fuimos a hacer una experticia, la de sueño. De hecho, seguiremos haciéndola hasta mañana por la mañana, momento en el que muchos nos reencontraremos con vosotros.

¡Hasta mañana!


sábado, 20 de julio de 2013

¿Cómo llegar al Campa?

Mañana es uno de los días más esperados del Campamento ya que monitores, acampados y padres podremos disfrutar de una jornada juntos y demostrara lo grande que es la familia del Grupo Scout Horizonte.

Por ello es importante intentar ser puntuales para poder seguir los horarios programados y poder realizar de manera óptima todas las actividades.

Hay varias formas de llegar hasta San Rafael, sin embargo, una vez ahí solo hay una forma de llegar al Campamento en coche, que es la siguiente:

1º Entrar a San Rafael y tomar la Travesía del León, que pasa por el medio del pueblo.

2º Pasar el Centro de Salud y el cuartel de la Guardia Civil, al llegar a la altura de la Plaza del Coyote girar a la izquierda y tomar la Calle San Juan.



Ver mapa más grande

3º Al acceder a la Calle San Juan verán una señal que indica la dirección del Campamento. Seguir por esa vía cerca de dos kilómetros.

4º Al llegar a las instalaciones habrá un monitor para indicar cómo y dónde aparcar.

Os esperamos mañana, recordad que tenéis que llegar entre las 11 y las 12. ¡Buen viaje!

Día 4: Superhéroes por Europa


Otro día más en el Campa, aunque hoy de campamento poco, ya que hemos hecho la excursión y en unas horas hemos cambiado de Comunidad Autónoma y nos hemos dado un paseo por media Europa.

Es verdad que nos ha costado levantarnos más de lo normal porque los monitores nos han hecho levantarnos media hora antes para llegar con más tranquilidad al Parque Europa.

Tras algo más de hora y media de viaje nos topamos con una pequeña Torre Eiffel que nos indicaba que ya estábamos en el destino, así que con algo de nervios bajamos con el mayor orden posible del autobús y nos adentramos en el parque.

Ya en la entrada pasamos por la Puerta de Brandenburgo y fuimos directos a las actividades que teníamos que hacer. Los Lobatos hicimos una guerra láser y un circuito de cuerdas, mientras, los Troperos hicimos un ejercicio de tiro con arco y otro circuito de cuerdas, algo más complicado.

Además, los Pioneros también se animaron a participar en el circuito e hicieron uno especial de gran dificultad, pero al final, pese a algún vértigo, fueron capaces de conseguir superarlo y, además, les sobró fuerza para echar una mano a los monitores con el reparto de bocadillos de la comida.

Tras alimentarnos bien tuvimos un rato de descanso y después dimos un paseo por el parque, pero el calor nos hizo mella, pero el cansancio se nos pasó rápidamente cuando, sin esperarlo, nos encontramos varias cajas repletas de helados con peta-zetas.

Es posible que este haya sido el primer momento en todo el Campamento en el que todos los acampados hemos estado en absoluto silencio, callados por un helado fresquito que nos ha sabido como nunca.

Por último, tuvimos que hacer una gymkhana buscando diferentes monumentos europeos y explicar su historia. Estuvo bastante bien, pero se nos quedó un poco corto y no pudimos completarla entera, sin embargo nos ha venido bien para aprender bastantes aspectos de cultura general.

Justo antes de volver a la realidad del Campa, merendamos un poco y nos despedimos de nuestra pequeña Europa en el mismo sitio que nos dio la bienvenida, la Puerta de Brandenburgo.

Ya en el Campa, hicimos la rutina habitual. Tuvimos un rato de tiempo libre para volver a situarnos en las instalaciones y  fuimos a cenar.

Ya por la noche nos separamos por ramas para hacer un juego. Los Troperos en el juego nos separamos entre polis y traficantes para interceptar o conseguir enviar unos mensajes.

Por otro lado, los Lobatos estuvimos jugando al escondite al revés, en el que tenían que encontrar a una persona y esconderse con ella, y al "juego de las luces de colores", en el que trabajando por equipos teníamos que encontrar el máximo número de bolas de un color.

En definitiva, hoy ha sido un gran día, en el que hemos sido capaces de ver más allá de las instalaciones del Campamento y hemos aprendido que el mundo es mucho más grande de lo que conocemos, por lo que tenemos que seguir aprendiendo y con las mismas ganas de mejorar como grupo humano.

viernes, 19 de julio de 2013

Día 3: Orientando a los superhéroes


Llegamos a un nuevo día en el Campamento del Sanjo y ya se empieza a notar que entramos en las dinámica que este conlleva, aunque haya sido una jornada un poco particular.

Tras despertamos, asearnos y desayunar fuimos a recoger nuestras tiendas de campaña, algo que todavía nos cuesta un poco, sobre todo si no está muy encima de nosotros nuestro monitor. Pero al final, con algo de retraso pasamos la revista y nos preparamos para aprovechar la mañana.

En esta primera actividad del día nos separamos por ramas y por un lado los Lobatos fuimos a hacer el rastreo, mientras que los Troperos también marchamos fuera del Campa para hacer una carrera de orientación.

Para los más peques, esta era la primera vez que hacían una actividad así, por lo que los monitores, acompañados de grandes rastreadores, como lo son los Pioneros Álex y Félix, explicaron a conciencia en qué consiste una actividad así. Y la verdad es que parece que lo hicieron muy bien porque nos hemos desenvuelto genial buscando señales de pintura e incluso nos hemos permitido el lujo de llevar leña al
Campamento.

Lo que sí que es seguro es que esta era la primera vez, para la inmensa mayoría de Troperos, que realizábamos una actividad tan compleja como lo es una Orientación. Pero como buenos Scouts que somos dejamos a un lado las dudas y nos armamos con un silbato, un mapa y una brújula para buscar, y encontrar, todas las balizas que nos habían dejado estratégicamente colocadas los monitores. Eso sí, alguno llegó algo tarde a comer.

Tras una mañana divertida, diferente y, sobretodo, con un sol radiante, llegamos a una tarde en la que se nos volvió a nublar el cielo y tuvimos otro rato de tormenta. La verdad es que es mala pata que con el buen tiempo que nos está haciendo hayamos tenido un par de momentos de lluvia, especialmente hoy, que estas impertinentes nubes nos han privado de ir a la piscina.


Sin embargo, la actividad que hemos hecho tampoco ha estado nada mal ya que nos hemos metido todos en el comedor y hemos estado con nuestro monitor haciendo diferentes juegos por patrullas. Nos hemos divertido bastante y además, en algunos casos, hemos sido capaces de ganar a los monitores.


Después de este rato en el comedor llegaron las buenas noticias con la merienda ya que con la llegada de los bocadillos, el sol volvió a lucir en nuestra Campa, por lo que nuestros monitores nos pudieron dar la sorpresa que nos tenían preparada.

Esta no era, ni más ni menos, que jugar al Gran Juego del Campamento, que es una actividad de gran tradición en el Campa y que guarda parecido al Cluedo. Las principales diferencias de este juego respecto a otros es su duración ya que se realiza desde la tarde hasta la noche, que es para todos los acampados y que tiene gran ambientación ya que los monitores vuelven a caracterizarse del tema del Campamento.

Por tanto volvieron los superhéroes a San Rafael, pero en esta ocasión no fue tan positiva como en otras ya que nos encontramos, de repente, con la parálisis de Batman. Este hecho fue todo un shock para el Campamento.

De hecho, tal ha sido la gravedad de este suceso que la noticia llegó hasta oídos de un afamado periodista australiano, que no dudo un solo instante en desplazarse hasta el Alto del León para investigar sobre el caso.

Para ello recurrió a nuestra ayuda, que preguntando a los diferentes superhéroes que estaban  en el Campamento descubrimos, para nuestra desgracia, que no solo había ocurrido el accidente de Batman, sino que había otros héroes que habían sido paralizados.

Rápidamente nos dimos cuenta de que nada era casualidad, sino que había serios indicios que señalaban que había un villano detrás de estos ataques y que este, probablemente, estaba infiltrado en el Campamento. Cuando ya nuestras cábalas empezaban a cuadrar tuvimos que ir a cenar, sin embargo, en la cena también ocurrió algo que ninguno esperábamos...

Cuando ya estábamos acabando el postre de repente Superman se desfalleció en medio del comedor. El villano había actuado de nuevo y, lo peor, es que no teníamos ni idea de cómo lo había hecho.

Tras este trágico hecho, nos vimos obligados a ponernos de nuevo a buscar, pero nuestra investigación dio un importante giro cuando apareció de nuevo el periodista australiano, que nos puso un vídeo en el que aparecía el Jocker autoculpándose de los ataques, retándonos a encontrarle y citándonos en el anfiteatro.

Ante esta provocación, no dudamos ni un instante en ir hacia el sitio citado y para nuestra sorpresa y pavor nos encontramos una nueva víctima, en esta ocasión el Superhéroe paralizado era Spiderman.

Lejos de amilanarnos, decidimos que era el momento de parar los pies al Jocker y, con linterna en mano, decidimos interrogar a todos los Superhéroes en busca de nuevas pistas aunque , en muchas ocasiones, eran confusas y chocaban unas con otras, al final encontramos su paradero, le detuvimos, conseguimos que los superhéroes dañados volvieran a su estado original y restablecimos la paz y tranquilidad en el Campamento.

Es cierto que hubo algunos momentos en  los que pasamos nervios, apuros y algo de miedo, pero finalmente conseguimos demostrar que no hay mejores armas que la nobleza, la perseverancia, el trabajo en equipo y, sobre todo, la ilusión.

Además también nos dimos cuenta de que hasta los superhéroes pueden pasar momentos de apuros y necesitan ayuda, los que nos hace ver que todos tenemos nuestras cosas buenas y malas, pero lo llevamos mejor cuanto tenemos gente a nuestro alrededor que estén dispuestos a aceptarnos tal y como somos y nos quieran ayudar y echar una mano cuando haga falta.